EL SEÑOR VA DELANTE DE MÍ

el señor va delante de mi

El Señor va delante de mi en las tribulaciones y los peligros, en la enfermedad, en la angustia y la escasez, en las dudas y la falta de fe, en la depresión y tristeza y me toma de su mano para levantarme y hacerme fuerte y victorios@.

En Ti confiamos Señor, en este y todos los días entregamos nuestras dificultades a Ti, para que nos guíes y nos ilumines, nos ayudes a mantenernos firmes en nuestra fe y nuestro amor hacia Ti, y no permitas que nos desviemos del camino que Tú has trazado para nuestro bien.




Poderoso Señor Jesucristo, escucha nuestra oración. Recibe en tu corazón nuestra petición y danos ese alivio y esa paz por la que hoy clamamos con tanta intensidad.

Contigo como nuestro guía, solo podemos llegar al mejor destino posible y superar las dificultades con grandeza y con la cabeza siempre en alto.

EL SEÑOR SIEMPRE VA DELANTE DE MÍ




No tengo miedo de las tormentas en mi vida; tengo la fe suficiente en Ti, Señor, para confiar en que Tú, vas delante de mí en todo momento.

Tú, me vas abriendo camino, para que yo me mueva siempre por un lugar seguro y me conduces a mi destino con bien.

Tú, Señor Jesucristo, llevas en tu mano esa lámpara que me guía, que me da confianza para saber que no me puedo perder y que todo va a estar bien, aunque a los lados todo se vea oscuro y lleno de peligros.

El Señor es quien va delante de ti; él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas ni te intimides. Deuteronomio 31:8

 

Gracias amado Jesús, por que tu amor hace que me mantenga fuerte. Sé que los problemas no son para siempre y que no existe prueba que no pueda superar en tu compañía.

Tú, que pasaste por el camino al calvario conociendo tu destino tan injusto, sabes lo que es el miedo de no poder cambiar una mala situación.

Pero también, me enseñaste con tu poder y tu fe, que contigo todo es posible y que las cosas se pueden transformar para bien en un solo instante.

Abrázame mi Señor, déjame sentir la paz que Tú me transmites y que tanto necesito hoy.

Mira mi preocupación, ¡oh Jesús! y no dejes que la debilidad de mis pensamientos me llene de incertidumbre y dudas.

Me arrodillo ante Ti, Jesús, te pido que me ayudes a ver un futuro con esperanza.

Que pueda realizar los planes que tengo para mi vida y así mismo, pueda ayudar a mucha gente, especialmente a mi familia.

Necesito Señor, que vayas hoy delante de mí, que quites de mi camino todos los tropiezos que no me dejan avanzar.

Que me conduzcas por el camino más seguro y directo hacía la solución de mis problemas, mi salud y mi prosperidad.

Los justos claman, y el Señor los oye; los libra de todas sus angustias. El Señor está cerca de los quebrantados de corazón, y salva a los de espíritu abatido. Salmos 34:17-18

 

Te pido amado Jesús, que en todo momento acompañes a mi familia, a cada uno de ellos, que, así como lo haces conmigo, también vayas siempre alumbrando sus caminos y llenándolos de la seguridad de que Tú los proteges.

Señor, hoy me entrego a Ti con toda mi mente y mi alma, con toda la confianza en que lo mejor va a llegar de tu mano y voy a poder sentirme victorios@.

Mira con agrado mi oración, mi fe en Ti y mi vida Señor. Que todos mis errores no te alejen de mí, sino por el contrario me acerquen a tu perdón y misericordia.

Te reconozco Señor Jesús, como mi Dios y mi verdad, como el único origen de todo lo bueno en el mundo y en mi vida.

Te reconozco como la luz del mundo. El hijo de Dios que dio su vida por nosotros y que resucitó para la gloria de Dios y la salvación del mundo.

Perdónanos amado Cristo, por nuestra ignorancia y maldad, perdóname por el dolor que te he causado y dame la oportunidad de permanecer siempre a tu lado y agradarte con mi vida.

En la buenas y las malas, todo lo dejo en tus manos Señor. Toma el control de mi vida, de mi trabajo, de mis relaciones, de mis finanzas, de mi salud y de mi hogar.

Me siento seguro cuando leo tu palabra, cuando te hablo desde mi corazón, cuando dedico tiempo para orar y para abrirte mi corazón.

Entra en mí vida Señor, dame tu bendición en este día, porque ella es mi escudo y las llaves que necesito para abrir todas las puertas.

Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Salmos 46:1

 

Sé que cuento contigo Jesús, que todos esos problemas por los que estoy atravesando, no son nada si Tú me acompañas en el proceso.

Pronto, gracias a Ti, sentiré la paz en mi vida y te seguiré honrando todos los días y en todo momento.

Cuando me despierto me encomiendo a Ti Señor, para que siempre andes delante de mí y seas Tú, la luz en mi camino.

Y antes de dormir, te agradezco y también me encomiendo a Ti para que me protejas de los malos sueños, me ayudes a descansar y levantarme renovad@ mental, física y espiritualmente.

Cada día, estoy dispuest@ a darlo todo para tener una vida mejor, para solucionar todo, pero contigo puedo ver los resultados de mi esfuerzo, Señor.

No me desampares, dame esperanza y tranquilidad en mi corazón.

Bendice mi esfuerzo y mi trabajo, Dios todo poderoso.

Podrás recorrer tranquilo tu camino y tus pies no tropezarán. Al acostarte, no tendrás temor alguno; te acostarás y dormirás tranquilo. Proverbios 3: 23-24

 

Amén.

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